domingo, 17 de febrero de 2008

Aguanto

Después de una pausa por vacaciones (donde el cielo poco cooperativo solo brindó unos 4 días de sol) vuelvo a contaminar la web.

Para variar decidí dar un paso adelante en el campo literario y escribir un poema que aflore todos los sentimientos que tengo adentro, pero como adentro no tengo nada más que tripas y un Big-Mac, volví a retroceder ese paso e hice esto:

Aguanto

Aguanto el día nublado,
la arena en los ojos,
el mar muy salado
y el banderín rojo.

Aguanto el ventarrón,
los malos tenistas,
pisar un marrón
y a los que venden revistas.

Aguanto el mar picado,
tostarse desparejo,
que se te caiga el helado
y que te pique un cangrejo.

Aguanto a pescadores,
la ausencia de olas,
los malos protectores
y la arena en las bolas.

Aguanto de todo,
pero si algo no soporto
es a las que usan pareo
para taparse el orto.

Se podría decir que intento demostrar la frustración que ocasionan las que todavía se inhiben en la playa negándonos a los hombres una de las razones principales que nos hacen ir hasta ahí (ver culos, ¿quedo claro?). Pero no lo digo directamente, hago una lista de todo lo que aguanto para, finalmente, reforzar la idea.

La rima es consonante, la primera estrofa con la tercera y la segunda con la última, ignorando la regla de las 8 silabas por verso.

(Hasta la basura puede tener un análisis más o menos coherente, ¡eh!)